Disfrutar del arte subido a una azotea en Barcelona con Terrats en Cultura

Hace apenas dos primaveras que ha nacido y este verano intentará apuntalarse como una de las iniciativas culturales underground más novedosas e interesantes de Barcelona. Se trata de Terrats en Cultura 2015, una serie de 10 espectáculos artísticos llevados a cabo en amplias azoteas de Barcelona.

Los responsables de esta nueva experiencia cultural, se hacen llamar Coincidències, asociación cultural barcelonesa, quienes aseguran que la razón de existir de esta nueva plataforma para las artes es…Sigue leyendo mi artículo completo en:

http://es.blastingnews.com/barcelona/2015/05/disfrutar-del-arte-subido-a-una-azotea-en-barcelona-con-terrats-en-cultura-00380141.html 

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Todo el Arte Glitch de Maggy Almao

Según nos lo definen en el blog especializado en tecnología, videojuegos e informática “17 Pulgadas” (http://www.17pulgadas.com/2011/04/05/glitch-el-error-como-arte-en-el-medio-digital/), el “Glitch” no es más que “un error o comportamiento inesperado en algún tipo de medio o contenido digital, ya sea software o hardware que por su naturaleza no afecta al funcionamiento normal de tal, y por lo tanto no se puede considerar bug. De esta manera, un glitch llega incluso a ser un acontecimiento anecdótico no intrusivo que se podría catalogar incluso de «característica adicional no esperada» como se hace referencia en la Wikipedia. Se ha creado una corriente paralela gracias a los glitch en el mundo de los videojuegos, en el que se explotan, graban y aprovechan para beneficio propio o por diversión este tipo de características «extra», pero en el caso que nos ocupa la cosa trasciende de ser una cosa anecdótica a ser el medio de la expresión artística más conceptual, el arte glitch.

Entonces, ¿qué vendría a ser el Arte Glitch? Según esta misma entrada del mencionado blog, el arte glitch “no se limita únicamente a la expresión gráfica accidental, sino que es el medio a través del que se pretende conseguir un concepto de expresión artística en diversos medios como puede ser el ya mencionado gráfico y estático hasta el audiovisual. El glitch por sí solo no tiene por qué plantear una expresión artística con méritos estéticos, sino que es el propio artista el que conceptualiza y extrapola, descontextualizando el resultado hasta la mínima expresión del error y su resultado. El glitch puede presentarse en esa fase, la fase de lo azaroso: el resultado inesperado en el funcionamiento de algo, o bien puede ser inducido por el artista dando las condiciones para forzar el medio hasta hacer fallar y/o manipulando un flujo de información para anteponerse al fallo esperado.”

A manera de resumen el autor de este post en el blog 17 Pulgadas, nos dice que lo más interesante del Arte Glitch “es que nadie puede provocar un error como medio y resultado final, sino que es el propio error el que sirve de medio y es obra artística desembocando en un resultado, producto que el autor busca pero que no había conceptualizado en su forma”.

A partir de esto y esperando haber disipado un tanto la bruma que nos envolvía cuando escuchábamos el término Glitch y más aún, eso del “Arte Glitch”, una de las personas que me ha introducido a conocer esta nueva tendencia artística propia de las vanguardias digitales del siglo XXI, es la artista venezolana radicada en París, desde hace un quinquenio, Maggy Almao, quien ha desarrollado un trabajo encantador al borde de la fijación glitchística con este arte deconstructivo de imágenes, videos y sonidos. Aquí les dejo el enlace directo a su página web para que se maravillen con sus trabajos tanto como yo: http://www.maggyalmao.com/index.html y por supuesto, como todas las nueces hay que verlas, aquí les dejo una ínfima muestra de lo que verán en la web de Maggy Almao, talento venezolano en la Ville Lumière.

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rgb4 por Maggy Almao

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rgb2 por Maggy Almao

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r1 por Maggy Almao

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botox2 por Maggy Almao

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A2 por Maggy Almao

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La propia artista aparece en su obra digital en r4

 

Yo con mi-arte tengo…

Barri Gòtic, Barcelona.

Barri Gòtic, Barcelona.

Mundos, culturas, calles. Cada salida es una experiencia, una percepción sensorial, ruidos, olores, sabores. El cerebro va absorbiendo sin darse cuenta, asimilando todas aquellas sensaciones que percibimos en el aire. Olor a gasolina, el humo grisáceo penetrante de los autobuses, los gritos de los vendedores ambulantes. Los pakistaníes y bengalíes con sus míticas cervezas a un euro, las risas de unas chicas guapas en la acera de enfrente, que se pasean en minifalda y tacones sin importarle el frío invernal que hiela a un caribeño cualquiera como yo.

Asimismo, está la ciudad, derroída, caída en cuadritos y en piezas amorfas que rasgan las paredes, colores chillones de un graffitero urbano carente de talento más que para rayar ilógicos “tags” sobre ella. Prostitutas venidas del herido continente negro, para llevarse el pan a la boca en una sociedad que no gusta de asimilar plenamente otras culturas, más allá que de la simpleza de rociarse un poco de su maquillaje y así poder llenarse la boca de cosmopolitismo

La playa, los rubios y rubios paséandose por ella, sin importar un bledo la temperatura que flota en el ambiente, ni la neblina, ni el invierno. Eso lo percibo. Mis fosas nasales van trenzando esas partículas de salitre que provienen del hermoso Mar y poco a poco van codificando un dulce olor a vida en mi cerebro. Ahhh, el Mar…es que no soy nada sin él…como compadezco a mis hermanos bolivianos o paraguayos, o a los rubiecitos austríacos o checos que carecen de mar…y ¡tener que conformarse con ríos o lagunas! Cómo es triste la ciudad percibida sin Mar…pero, aquí, sí aquí es diferente…esa hermandad cuasi cómplice que le guiña un ojo mutuamente entre Mar y ciudad. Naturaleza y hombre. Y otro graffitti. Éste, mucho mejor logrado. Así me gusta. Rayar por rayar no es arte. Y yo, con mi_arte tengo, definitivo.

Bares, restos, bares, uno tras otro…¿cómo es que hay tantos?¿No se cansan? Tomarse una espumosa en uno, salir, ver una chica morena en otro, pedir un vinito tinto, bar, otro más…¡oye si allá hay un irish! Oye, pelirrojo, ponme una buena pinta, de esas tan grandes que beben en tu maravilloso país de tréboles y duendes…¿en Irlanda hay Mar también? Sí, claro que hay. ¡Sí es una isla!

Camino, camino, que noche tan fría, que cosa tan rara que en esta ciudad no hay casi ni perros ni gatos callejeros…todos los que ves, van amarrados a una cuerda…perros me refiero, claro. Gatos, no. Sólo un par de veces he visto gatos en cuerdas y también hurones. Huelen muy mal, eso dicen los entendidos. A mí, me parecen graciosos.

Noche, noche, un poco más noche, madrugada ya. Paseo concluido, habían estrellas, me fascinó. Mi percepción urbana se ha acrecentado un poco más con esta larga caminata, que claro está, ha incluido un poco de alcohol en mi torrente sanguíneo, como no podía ser de otra manera…creo que aprendí a verificar la Osa Mayor y la Menor. Un curso de astronomía me vendría bien. Así lograría ascender, aunque sea por pocas horas, de esta ciudad roída y subir a pasear por las estrellas, los meteoritos, los asteroides, los hoyos negros, enfin cada cuerpo estelar allá arriba…no vaya a ser que el Cielo caiga sobre nuestras cabezas, citando a los célebres galos Astérix y Obélix.

Astronomía, sí, me haré un cursillo, a ver que sacó de ahí…quizás allá arriba los graffiteros sean mejor aque aquí abajo y hayan canes, gatos y hurones en libertad por las calles. Entretanto yo, con mi_arte tengo.

“De Javier Montes de Oca”